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Lo que de verdad importa

Siempre he sido un enamorado del cine. De hecho, mi profesión frustrada es ser director de cine, algo que seguro algún día haré realidad. Por ello, estudié Imagen y Sonido antes de Administración y Dirección de Empresas. Tras la semana de los Óscars, que nos ha dejado maravillosas películas, entre ellas La La Land, hay una que resulta merecedora de una categoría especial: ‘Lo que la verdad importa’ de Paco Arango, como mejor película solidaria. Y es que el total de la recaudación de la cinta va destinado a la Fundación Aladina, que ayuda a niños con cáncer en nuestro país.

‘Lo que la verdad importa’ es una película simplemente deliciosa, un canto a la vida y la esperanza, y que te ayuda a poner en perspectiva lo que es de verdad relevante. Es muy difícil tratar el cáncer infantil sin caer en el tópico del drama. Paco Arango lo aborda sin embargo desde la esperanza, la felicidad y la espiritualidad, y de una manera magistral.

La Fundación Aladina

El cáncer se ha llevado a casi todos mis familiares queridos y sigue siendo una de las principales causas de muertes en España. Esta enfermedad afecta a más de 250.000 personas en España cada año. De ellas, fallecen 100.000 al año, -según datos del SEOM (Sociedad Española de Oncología)-, y de éstos 3.000 son niños.

Una de la claves de este tipo de enfermedad en menores, además del tratamiento médico, es el psicológico. No hay nada más duro para un niño que pasar meses encerrado en una UCI de un Hospital. Por ello, la Fundación Aladina de Paco Arango ha creado la ‘UCI Aladina Juan Casado’, un sitio distinto dónde los niños enfermos pueden pasar momentos especiales.

La propuesta de Barretstown Campus

Otras personas maravillosas como Paco hacen cosas increíbles, por ejemplo, el fallecido Paul Newman en su  Barretstown Campus, un espacio que ofrece campamentos y programas gratuitos con cuidados médicos y actividades lúdicas para los niños enfermos graves y sus familias, con el fin de hacerles felices durante el proceso de su enfermedad.

Es una obligación y un deber ir a ver esta película tanto por su valor solidario como por su frescura y mensaje: todos hemos de ayudar a nuestros prójimos, por poco que sea, de una sonrisa a un abrazo, todo suma. Porque, en la vida, lo que de verdad importa es regalar felicidad a cambio de nada.