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El futuro del dinero

Esta semana un amigo me preguntó si era interesante invertir en Bitcoin o monedas virtuales. Es una pregunta interesante que hace que surjan otras: ¿Cómo está transformando la digitalización muchas de las rutinas que tenemos para comprar en la web?

Nuestro mundo financiero se ha digitalizado, pero seguimos manejando tarjetas de crédito, billetes y monedas locales. El sistema financiero sigue dominado por bancos locales y los gobiernos, que hacen complejas las transacciones y las compras en un mundo digital global e inmediato.

Es una realidad actual que se necesita un sistema adaptado a los nuevos tiempos: en un mundo cada vez más dominado por los unos y los ceros, ¿qué sentido tiene el dinero físico o las divisas de los países?

Recordemos el momento en que nuestros bisabuelos manejaban oro para comprar en algunas tiendas de comestibles o el sistema de trueque que necesitaban para intercambiar una vaca y 60 kg de zanahorias. Esas épocas son el paradigma de la relación calidad-precio. Sin embargo, nuestro sistema de efectivo es ahora mucho más abstracto que el de entonces.

Se dice que el dinero oficial será reemplazado por dinero digital o moneda digital. Tanto las monedas virtuales como las criptomonedas son tipos de dinero digital. Muchos países ya están utilizando este tipo de dinero, más que el sistema en efectivo que ha dominado el mundo los últimos siglos. Tomemos Suecia por ejemplo: sólo el 2% de su economía está representada por el dinero físico.

Si bien puede ser difícil imaginar una sociedad sin dinero, es importante entender que el dinero es simplemente un acuerdo para usar algo como un medio de intercambio. La función y propósito de éste es, por lo tanto, asignado por nuestros sistemas culturales y sociales, sin un valor intrínseco.

Así, a medida que nuestra sociedad evoluciona y nuestras economías físicas y digitales convergen: ¿cómo evoluciona nuestro sistema monetario? Las monedas virtuales tienen implicaciones reales para nuestra economía global, alterando de manera fundamental la forma en que realizamos transacciones entre nosotros.

Para comprender mejor el panorama de las monedas virtuales, podríamos observar 3 tendencias generales emergentes: la moneda móvil, la moneda de valor corporativo, la moneda virtual. Aunque los matices de estas categorías pueden mezclarse, dibujo distinciones: por qué y cómo se crea, circula y adopta la moneda.

 

Moneda móvil fiduciaria

‘Mobile Fiat Currency’ permite a los consumidores enviar y transferir moneda de curso legal con su teléfono móvil. Ahora, la gente puede pagar con facilidad pasando una tarjeta de crédito a través de un dispositivo plug-in en el iPhone. Sin embargo, si quieres ver realmente el pago móvil en la práctica generalizada, busca en la India, dónde la falta de penetración de tarjetas de crédito ha llevado la innovación Mobile Fiat moneda a la vanguardia. Así en este país en dónde encuentra la mayor población no bancarizada del mundo, con 420 millones en circulación de los dos mil millones de adultos que aún no cuentan con cuentas bancarias.

Otro tipo de moneda fiduciaria móvil implica la ‘facturación del operador’ por la que el consumidor paga usando sus números de teléfono en lugar de su número de tarjeta de crédito y los cargos se facturan directamente a su factura telefónica.

 

Las monedas de valor corporativo

Son recompensas o créditos que se adquieren al participar en una empresa o en un programa de fidelización. Las monedas de valor corporativo se asocian a menudo con el movimiento de la gamificación: Denominadas en puntos, millas, insignias y créditos, estas monedas están ligadas al producto o servicio de una empresa, en lugar de a una moneda oficial.

 

La moneda virtual

En la actualidad, la digitalización del comercio es una oportunidad ideal para investigar cómo el dinero en efectivo digital está cambiando nuestro dinero en efectivo de hoy, como el Bitcoin una de las primeras monedas virtuales de las más de 700 existentes.

Bitcoin es una nueva moneda que fue creada en 2009 por una persona desconocida cuyo alias era Satoshi Nakamoto. Las transacciones se hacen sin intermediarios, es decir, sin bancos. No hay cargos de transacción y no es necesario dar su nombre real: Muchos comercios y negocios están comenzando a aceptarlos.

Bitcoins se puede utilizar para comprar de forma anónima. Además, los pagos internacionales son fáciles y baratos porque los bitcoins no están vinculados a ningún país ni sujetos a regulación. Las pequeñas empresas pueden rentabilizar su uso porque no hay cargos por tarjeta de crédito. Algunas personas sólo compran bitcoins como una inversión con la esperanza de que suba su valor, al extenderse su uso a la par que el mundo se digitaliza.

Aunque cada transacción bitcoin se registra en un registro público, los nombres de los compradores y vendedores nunca se revelan, sólo sus identificadores de cartera. Es por eso que se ha convertido en la moneda de elección para las personas que compran drogas online u otras actividades ilícitas.

Litecoin (LTC)

Litecoin, lanzado en 2011, fue una de las criptomonedas iniciales después del bitcoin y fue a menudo referido como ‘plata al oro de Bitcoin’. Fue creada por Charlie Lee, un graduado del MIT y ex ingeniero de Google. Litecoin se basa en una red de pago global de código abierto que no está controlada por ninguna autoridad central. Aunque Litecoin es como Bitcoin tiene una tasa de generación de bloques más rápida y por lo tanto ofrece una confirmación de transacción más rápida. Aparte de los desarrolladores, hay un número creciente de comerciantes que ya la aceptan como medio de pago.

Ethereum (ETH)

Ethereum es una plataforma de software descentralizada que permite que Smart Contracts y Distributed Applications (ĐApps) sean construidos y ejecutados sin ningún tiempo de inactividad, fraude, control o interferencia de terceros.

Durante 2014, Ethereum había lanzado una preventa que había recibido una respuesta abrumadora. Las aplicaciones en Ethereum se ejecutan en su plataforma específica de cifrado criptográfico. Ether es como un vehículo para moverse en la plataforma Ethereum, y es buscado por la mayoría de los desarrolladores que buscan desarrollar y ejecutar aplicaciones dentro de Ethereum.

De acuerdo con Ethereum, se puede utilizar para “codificar, descentralizar, asegurar y comercializar casi cualquier cosa”. Tiene una capitalización de mercado de 4.460 millones de dólares, el segundo después de Bitcoin entre todas las criptocurrencias.

Zcash (ZEC)

Zcash, una criptomoneda descentralizada y de código abierto lanzada a finales de 2016, parece prometedora. Zcash ofrece privacidad y transparencia selectiva de las transacciones, por lo que pretende proporcionar seguridad extra o privacidad, ya que todas las transacciones se registran y se publican en la página web de Zcash. El ZEC  ofrece a sus usuarios la opción de transacciones ‘blindadas’, que permiten que el contenido se cifre utilizando una técnica criptográfica avanzada.

 

Sin duda las monedas virtuales o criptomonedas seguirán extendiéndose y continuarán aumentando su valor. La gran cuestión es ¿cómo reaccionarán los gobiernos y las entidades bancarias frente a este fenómeno imparable? Porque si todo el mundo aceptara el Bitcoin, ¿para qué utilizar el sistema bancario o las monedas locales, más allá que para conseguir financiación o crédito? No tardaremos mucho en ver bancos virtuales que te lo ofrecen de esta manera. De momento me voy guardando euros, dólares y libras para enseñar a mis nietos, no vaya a ser que no lleguen a conocerlas.