Compartir en:

Economía

Economía circular

Economía circular

El pasado viernes se celebró en Madrid la primera Cumbre de ‘Innovación Tecnológica y Economía Circular’, con la presencia de Barack Obama, Premios Nobel, ministras, alcaldesas y el presidente electo de Colombia, Iván Duque, para debatir sobre el futuro del planeta y la importancia de la economía circula en ese futuro.

El concepto de la economía circular

La economía circular es una estrategia que tiene por objetivo reducir tanto la entrada de los materiales como la producción de desechos vírgenes, cerrando los ‘bucles’ o flujos económicos y ecológicos de los recursos. En una economía circular, la actividad económica construye y reconstruye la salud general del sistema.

Una economía circular busca reconstruir el capital, ya sea financiero, manufacturado, humano, social o natural.

Esto garantiza flujos mejorados de bienes y servicios. El diagrama del sistema ilustra el flujo continuo de materiales técnicos y biológicos a través del ‘círculo de valores’:

La transición a una economía circular no solo equivale a ajustes destinados a reducir los impactos negativos de la economía lineal. Por el contrario, representa un cambio sistémico que construye resiliencia a largo plazo, genera oportunidades comerciales y económicas, y proporciona beneficios ambientales y sociales.

El modelo distingue entre ciclos técnicos y biológicos. El consumo ocurre solo en los ciclos biológicos, donde los alimentos y los materiales biológicos (como el algodón o la madera) están diseñados para retroalimentarse en el sistema a través de procesos como el compostaje y la digestión anaeróbica.

Estos ciclos regeneran los sistemas vivos, como el suelo, que proporcionan recursos renovables para la economía. Los ciclos técnicos recuperan y restauran productos, componentes y materiales a través de estrategias como reutilización, reparación, refabricación o (en última instancia) reciclado.

La noción de circularidad

La noción de circularidad tiene profundos orígenes históricos y filosóficos. La idea de la retroalimentación de los ciclos en los sistemas del mundo real es antigua y tiene ecos en varias escuelas de filosofía.

Disfrutó de un renacimiento en los países industrializados después de la Segunda Guerra Mundial cuando el advenimiento de estudios computarizados de sistemas no lineales reveló inequívocamente la naturaleza compleja, interrelacionada y, por lo tanto, impredecible del mundo en que vivimos, más parecido a un metabolismo que a una máquina.

Con los avances actuales, la tecnología digital tiene el poder de respaldar la transición hacia una economía circular al aumentar radicalmente la virtualización, la desmaterialización, la transparencia y la inteligencia impulsada por la retroalimentación.

El modelo de economía circular sintetiza varias escuelas de pensamiento importantes. Incluyen la economía de servicio funcional (economía de rendimiento) de Walter Stahel; la filosofía de diseño Cradle to Cradle de William McDonough y Michael Braungart; biomimetismo según lo articulado por Janine Benyus; la ecología industrial de Reid Lifset y Thomas Graedel; capitalismo natural por Amory y Hunter Lovins y Paul Hawken; y el enfoque de sistemas de economía azul descrito por Gunter Pauli.

 

Progreso repensando: la economía circular

Hay un mundo de oportunidades para repensar y rediseñar la forma en que hacemos las cosas. A través de un cambio de perspectiva podemos rediseñar la forma en que funciona nuestra economía: diseñando productos que pueden “hacerse para que se vuelvan a hacer” y accionando el sistema con energía renovable.

 

Fuente: The Ellen MacArthur Foundation