La esperada salida de la crisis

Desde luego el 2014 ha empezado con un aire de optimismo sobre la economía española, que hasta empiezo a creerme esto de la recuperación económica. Esta semana ya empezó con el presidente Rajoy en Antena3, pasando a que el FMI (Fondo Monetario Internacional), ha triplicado nuestra previsión de crecimiento para 2014 del 0,2 a 0,6-0,8%, y acabando con un excelente informe de Gesconsult. Y no solo me refiero a estas fuentes, hagamos un repaso a algunos titulares recientes:

“Spain is back” JP Morgan (11/1/2014)

“Antes había miedo a invertir en España, ahora hay miedo a perder la oportunidad de invertir” Morgan Stanley (12/11/2013)

“Barclays ve la economía española más atractiva y cree que llegarán nuevos inversores” Barclays (10/1/2014)

“España ha vuelto, prácticamente, a la situación anterior a la crisis económica. FMI (7/1/2014)

Es evidente que una parte de lo que provoca las crisis o su salida de ella, son las especulaciones o opinión  de los líderes de opinión, que afectan a las inversiones macroeconómicas y acaban calando a la economía real, a través del crédito y la confianza de consumo, pero más allá de los titulares pasemos a analizar algunos datos de España:

  • La inversión directa extranjera entre Enero a Octubre de 2013 vs 2011 ha crecido un 100% (fuente: Banco de España)
  • Las perspectivas de crecimiento económico para 2014, son mejores para los países desarrollados (en los que se encuentra España) que en los emergentes, en términos de crecimiento porcentual vs 2013 (del 4,5 al 5% en países emergentes, frente del 1 al 2% en países desarrollados) (fuente: FMI)
  • Las previsiones de crecimiento de España para 2014 van del 0,6% del FMI al 1% de JPMorgan y Santander, pasando por el 0,7% del Gobierno
  • El empleo público ha vuelto a niveles previo a la crisis, aunque ha de seguir su ajuste a la baja (fuente: INE)
  • Las reformas laborales y el aumento del desempleo han provocado un fuerte descenso de los Costes Laborales, cayendo un 4 puntos desde 2007 mientras Alemania ha subido 14 puntos, Francia 12 y Italia 10, siendo la media de la OCDE un 8% (fuente OCDE)
  • En consecuencia nuestra productividad ha crecido un 13% desde 2007, vs la media de la OCDE que se sitúa en un +4%, destacando Italia que ha caído 4 puntos (fuente OCDE)
  • Las exportaciones han crecido un 30% desde 2007, muy por encima del resto de países europeos , en doble que Alemania y 5 veces más que Italia (Fuente: Eurostat)
  • El número de empresas exportadoras han pasado de 9.600 en 2004 a 140.000 en 2013 (fuente: Instituto de Comercio Exterior)
  • Las empresas del Ibex35 han pasado de tener el 65% del negocio en España en 2003 a solo en 39%, con una clara expansión hacia la UE (19%) y Asia/resto mundo (16%) y manteniendo su ya posición fuerte en Latam (26%) (Fuente: CNMV)

 

Con todo ello no cabe duda que la buenas perspectivas son más que fundadas, a la que se suman también los empresarios. En una encuesta presentada esta misma semana en Davos por PwC, sobre la opinión de 1.344 Ceos en todo el mundo (de ellos 23 Españoles), el 50% confía en que la economía mundial mejore y el 75% confía en que lo hagan sus empresas. Esto significa sin duda más empleo, y en consecuencia más consumo.

Pero no cabe duda siguen habiendo riesgos, que no han de permitir que nos relajemos y dejemos perder la oportunidad de afianzar la recuperación:

  • El entorno político. Desde la elevada corrupción, el coste de los funcionarios, la lentitud de las instituciones y el propio funcionamiento del sistema autonómico (que ha derivado en el conflicto con Cataluña).
  • Una posible deflación. La inflación en España ha pasado del 1,4% en 2010 a un 0,2% en 2013, lo que podría causar:
    • Retrasar las decisiones de consumo e inversión
    • Aumenta el valor real de las deudas lo cual ocasiona un aumento de las pérdidas y de las bancarrotas
    • Disminuye el valor de los activos, lo que reduce el valor de las garantías de los préstamos y aumenta las pérdidas por morosidad
    • Menos oferta de crédito, igual a menos actividad
    • Salarios rígidos a la baja por lo que los márgenes de las empresas se estrechan, lo que ocasiona menos inversión y menos empleo.
    • La última consecuencia sería la Trampa de la liquidez, tipos de interés hasta el 0% de manera que el mejor activo para invertir es el efectivo, sin riesgo y con rentabilidad real positiva.
  • No reactivación del crédito en España y Europa, con la consecuente paralización del crecimiento y la inversión.

 

En definitiva hay muchas más luces que sombras y esperemos que nuestras clases políticas estén a la altura, y nuestra sociedad civil y empresas lo suficientemente maduras como para aprovechar el momento y crear una nueva época de prosperidad para los años venideros.

 

Fuente: Gesconsult

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